El olfato, en el humano, es uno de sus cinco sentidos
más importantes puesto que estamos expuestos en
cualquier momento a las fragancias del ambiente, de la
naturaleza, de las personas o de las cosas.
Los olores los percibimos por la nariz alcanzando así
la mucosa olfativa, donde se encuentran las células
olfativas sensoriales, las células de sostén y las
células basales. El moco acuoso es el encargado de
transportar los aromas a los
cilios que transforman estos olores en señales
químicas.